27.7.21

Migas y espinas

Advierte el Papa a los cristianos que en ningún lugar se dice que Jesús multiplicase los panes y los peces. Que se ve que sólo los dividió. Y tiene razón. Es sorprendente, pero tiene razón. Yo lo tenía por un milagro y, más aún, por uno de los más obvios y conocidos. Pero me equivocaba y todo el milagro, y según cómo no es poco, está en la generosidad y, quizás, en la equidad de quien parte y reparte y satisface a todos con la misma parte. Si a esto rara vez lo llamamos milagro es porque no esperamos tan poco de los hombres. Y si no esperamos tan poco es porque somos unos afortunados. La generosidad de repartir panes y peces es sólo milagrosa en contextos de extrema necesidad, donde está al alcance de muy pocos, quizás santos. Y es normal que a Dios le llene de orgullo y a mi de admiración. Como normal sería, creo yo, sospechar muy mucho de un argentino que celebra como milagrosa la repartición de la miseria.

22.7.21

Salvar al soldado Emmanuel

Salió Macron muy serio diciendo que esta vez se quedan en casa los no-vacunados, que él ya está harto de sacrificarse por los demás. Me habré perdido algo como suelo, porque yo juraría que la vez anterior nos encerraron a todos sin distinciones. A los que un año después se vacunan entusiasmados y cuelgan fotos y dan las gracias a la sanidad pública y también a los que ya entonces y sin saber quienes serían empezaban a ser sospechosos de no confiar lo suficiente en los médicos ni en los políticos y de no aceptar con el debido agradecimiento el enorme e ilegal recorte de libertades que nos regalaron. No pudiendo ser China la culpable, porque a ver quién le tose, lo han sido desde el principio los negacionistas y la extrema derecha, que igual sirve para un rato como para un descosío.

16.7.21

Imperialisme? Permetin!

Ni dictadura ni comunisme. Perquè el comunisme real és sempre un mal comunisme i perquè els nostres comunistes són tan reals i, per tant, tan dolents, que en comptes de reivindicar la dictadura del proletariat s’avergonyeixen tant de la dictadura com del proletariat. D’aquí els eufemismes i les discussions absurdes i els subterfugis i els índex Gini per no haver de dir les coses pel seu nom. D’aquí que al seu injustificable compromís moral amb la dictadura cubana en diguin principi de no intervenció, respecte a la sobirania nacional, anti-imperialisme i parides similars.

8.7.21

El racismo no es política

Entre Tassotti y Chiellini hay una progresiva y progresista moralización del fútbol que no nos hace mejores ni más buenos pero sí unos tramposetes más cínicos y sutiles. Y es normal y hasta digno de celebración que eso haya beneficiado a naciones digamos que pragmáticas como Inglaterra e Italia, que da la sensación, ya me corregirán los historiadores, que no se toman demasiado en serio porque se toman muy en serio.

25.6.21

Dues debilitats

Una esperança desfeta, 
una recança infinita. 
I una pàtria tan petita.

Junqueras té raó. Els indults demostren la debilitat de l’Estat. Demostren que Espanya és incapaç de “governar-se”, que diuen els cupaires, sense comptar amb els que se suposa que la volen destruir. És incapaç de defensar-se sense fotre’s en problemes amb els tribunals i els polítics i les institucions europees. I sembla incapaç de tenir una crisi, ja sigui política, econòmica o d’això que en diuen social sense que se li torni sistèmica i existencial. Però Junqueras menteix quan diu que els indults són una victòria de l’independentisme, perquè els indults també evidencien la seva debilitat.

15.6.21

No volveré a ser Messi

Dicen los memes que todos podríamos ser Messi pero que nos tocó un profe castrador y que por eso hemos acabado así. Es una falsedad, claro. Pero algún que otro Messi se habrá quedado por el camino. Y no por culpa del profe o por falta de talento, sino por falta de esa fortaleza que sólo crece en paralelo y gracias al estrés y las dificultades, que nos permite mejorar y que hace que nuestros triunfos sean satisfactorios y admirables.

9.6.21

Junqueras contra el optimismo

Hay que dudar siempre de los optimistas. Si, como finge creer la derecha, los indultos fuesen tan claramente la tumba del sanchismo, no habría indultos. Los políticos solo son estadistas por interés o por accidente y ya decía sir Humphrey Appleby que para evitar que un político haga algo sólo hay que decirle que es una decisión muy valiente. Cuando se lo dicen ellos, es que es una decisión conveniente, necesaria o, incluso, inevitable. Si, en cambio, y como fingen los terceristas, los indultos fuesen la oportunidad para sanar las heridas, recuperar la normalidad política y poner fin al procés, Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y compañía estarían todavía pidiendo que se los metan por donde les quepan.