31.12.09

2010, un año sin mucha historia

Como en política ni todo está por hacer ni todo es posible, el 2010 traerá lo que suelen traer los años. El hombre seguirá siendo un animal político y vivirá en una sociedad (cerrada) con tantos enemigos como convicciones. Los estados lucharán para defender sus intereses y ampliar su soberanía. El gobierno mundial seguirá siendo una ilusión perversa y la Onu igualmente indigna de sus ideales. Progresarán los derechos humanos allí dónde progrese la democracia liberal. Nuestra seguridad será nuestra libertad. Continuará la eterna lucha entre civilización y barbarie. La prudencia seguirá siendo la mayor de las virtudes políticas y lo más sensato, tratar de no  sorprenderse demasiado por las  decepciones.

Artículo publicado en Factual
.

28.12.09

Buscando a Lorca

 "¿Y si la muerte es muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?"
.
Federico García Lorca, Canción Otoñal

Escribe Nietzsche en la segunda de sus Reflexiones intempestivas que “necesitamos la historia, pero de otra manera que el refinado paseante por el jardín de la ciencia, por más que éste mire con altanero desdén nuestras necesidades y apremios rudos y simples”. Habla aquí de lo que hemos dado en llamar memoria histórica, y es justo que lo digamos en su honor y en el nuestro. Porque en estas palabras se encuentra tanto el motivo como el peligro de la búsqueda de Lorca. La memoria histórica sirve más a la vida que a la historia, a la vida de los pueblos, para ayudarlo a sobrellevar la dificultad de vivir juntos. En eso se diferencia de la memoria, de la que es metafórica extensión y que no parece servir a nada más que a sus propios caprichos. Y la diferencia también de la historia, que vive con la ilusión de servir únicamente a la verdad. Por eso es preocupante que la consejera Álvarez considere llegado el momento de dejar la historia en manos de los historiadores y que considere que para la memoria histórica el de Lorca es un caso más. Porque siempre la historia debe estar en manos de los historiadores y porque no es tarea del político ponerla o quitarla de esas manos. También porque es precisamente para la memoria histórica que Lorca no es un caso más. La memoria histórica ni es memoria ni es historia, es el uso público que se hace del pasado a través del recuerdo a los más dignos de los que nos han dejado ya. En palabras de Adorno y Horkheimer, su tarea no es la de conservar el pasado sino la de cumplir sus esperanzas. Por eso Lorca juega en ella un papel muy distinto al de sus compañeros de fosa. En tantas otras cosas, en esas que tan poco simbolizan como lo que queda de su cuerpo, Lorca es otro muerto más de la Guerra Civil. Un muerto que sería normal que reclamasen los familiares, en búsqueda de un lugar dónde llorarlo. Pero un muerto que es muy comprensible que no reclamen quienes,  forzados intérpretes de unas últimas voluntades jamás escritas, decidan dejar que

su sangre sobre el campo
sea rosado y dulce limo
donde claven sus azadas
los cansados campesinos

Sobre la búsqueda de Lorca y la memoria histórica escribía Francesc de Carreras un interesante artículo en La Vanguardia. Según él, en este debate se enfrentan dos posiciones: “Por un lado, están quienes opinan que el trauma humano y social originado por la Guerra Civil y la posterior dictadura no acabará hasta que se identifiquen todas las víctimas y se establezca la responsabilidad de los culpables. Los poderes públicos deben ser los principales encargados de asumir esta tarea. Por otro lado, están aquellos otros que sostienen que la ley de amnistía de 1977 y el espíritu de la transición reflejado en la Constitución de 1978 ya supusieron la reconciliación entre los españoles, quedando así cerrado el capítulo de la Guerra Civil y la dictadura franquista. La verdad histórica deben establecerla los historiadores y no los poderes públicos”.
Bien pudiera ser que ésta fuese la situación en nuestro país, que estas posturas dividiesen a nuestros políticos y a nuestra opinión pública. Pero ese sería, como tantos de nuestros males, un mal prescindible y falaz. En realidad, los poderes públicos son los principales encargados de asumir la tarea de la reconciliación al mismo tiempo que la verdad histórica deben establecerla los historiadores y no los poderes públicos. Los platónicos tenemos sobre comunistas y socialdemócratas la enorme ventaja de saber que las cosas funcionan cuando cada cual hace lo mejor que puede lo que mejor sabe hacer. Cuando el historiador busca la verdad,  hasta descubriéndola en las fosas cuando sea necesario. Cuando el político apacigua, responde a los que demandan cuando las demandas son de justicia, y cuando es la familia (¡las familias!) quien debe decidir qué hacer con sus muertos, porque si hacerse cargo de ellos es un deber, bien debe ser también un derecho.
Eso nos enseñó a algunos la tragedia de la griega Antígona. Que si la memoria de algunos muertos a todos pertenece y es asunto político, del cuidado de sus cuerpos debe encargarse la familia y nunca Creonte el Estado, porque es asunto privado. Que su memoria no está en su tumba y que deberíamos ahorrarnos así buscar en Lorca lo que sabemos que sus restos no pueden darnos. Esa mal llamada justicia histórica, por ejemplo, o la reconciliación nacional de las dos Españas, o una imposible reparación a unos sobrinos sin tío y a un país sin paz, desolado por la guerra y la dictadura que la siguió. Porque

Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío de los vientos
es inútil quejarse.

Artículo publicado en Factual
-

25.12.09

21.12.09

La letra, con sangre entra

El Parlamento catalán ha admitido a debate la Iniciativa Legislativa Popular que pretende prohibir los toros y ya empiezo a temer que todo en mi vida sea un mero pasar, sin gravedad, sin Bulli ni Monumental, sin Adrià ni José Tomás, los únicos genios por los que pondría a prueba bolsillo, estómago y hombría sin mayor motivo que el de ponerlos a prueba.
Entre los partidarios de la prohibición se encuentran los que lo hacen en nombre de los derechos de los animales. Frente a ellos es justo decir como lo hacía Girauta el pasado viernes en la Cope  que “no hay en propiedad derechos de los animales, que no están reconocidos por ninguno de los organismos internacionales que se ocupan de los sagrados listados de los derechos y libertades, y que otra cosa es la noble movilización, muy humana, para evitar el sufrimiento gratuito de cualquier criatura”. Pero siendo justo no es aún suficiente, porque no parece descabellado pensar que el día en que los derechos de los animales sean reconocidos por dichos organismos esté al caer. Caprichos del destino, esta misma semana el liberador animal Peter Singer escribía un artículo dónde, considerando que el ritmo al que avanza la robótica hace cercano el día en que los robots puedan sufrir, deberíamos ir pensando en dotarlos, también a ellos, de derechos. Suele justificarse esta expansión de los derechos (que del hombre pasó a la mujer y de la mujer al esclavo o a la inversa, y después a los animales y pronto a los robots) como respuesta a su capacidad de sufrimiento. Pero nunca se argumentó en favor de los derechos de las mujeres por su capacidad de sufrimiento sino por su capaciad de formar parte de la esfera pública, donde lo que se pone en juego es precisamente la humanidad y donde el derecho sirve para explicitar la igualdad. Es un absurdo hablar de derechos de quien no puede formar parte de la comunidad política.
Pero el tema que preocupa a los más de entre los abolicionistas es el de la sensibilidad humanista, el progresar de la civilización. Yo estoy de acuerdo con ellos, pero me parece que la civilización se da justamente en el retirarse, en la suavidad del diálogo entre el arte y la naturaleza que imita el ladearse del buen torero. Como escribe Peter Sloterdijk en sus Normas para el parque humano,
eso que los romanos llamaron humanitas sería impensable sin la exigencia de abstenerse de consumir la cultura de masas en los teatros de la brutalidad. Si alguna vez hasta el propio humanista se pierde por error entre la multitud vociferante, ello sólo sirve para constatar que también él es un ser humano y, en consecuencia, puede verse infectado también por el embrutecimiento. Retorna el humanista entonces del teatro a casa, avergonzado por su involuntaria participación en las contagiosas sensaciones, y casi está tentado de reconocer que nada humano le es ajeno.
Lo humanizador no es el estar privado sino el privarse. No es el desconocer sino el abstenerse. Y para eso debe haber de qué.

Artículo publicado en Factual
.

20.12.09

La diligencia

Así como no notamos el movimiento de la tierra, porque todos vamos envueltos en él, así no echamos de ver tampoco nuestros progresos. Sin embargo, ciñéndonos al objeto de este artículo, recordaremos a nuestros lectores que no hace tantos años carecíamos de multitud de ventajas, que han ido naciendo por sí solas y colocándose en su respectivo lugar; hijas de la época, secuelas indispensables del adelanto general del mundo. Entre ellas, es acaso más importante la facilitación de las comunicaciones entre los pueblos apartados; los tiranos, generalmente cortos de vista, no han considerado en las diligencias más que un medio de transportar paquetes y personas de un pueblo a otro; seguros de alcanzar con su brazo de hierro a todas partes, se han sonreído imbécilmente al ver mudar de sitio a sus esclavos; no han considerado que las ideas se agarran como el polvo a los paquetes y viajan también en diligencia. Sin diligencias, sin navíos, la libertad estaría todavía probablemente encerrada en los Estados Unidos. La navegación la trajo a Europa; las diligencias han coronado la obra; la rapidez de las comunicaciones ha sido el vínculo que ha reunido a los hombres de todos los países; verdad es que ese lazo de los liberales lo es también de sus contrarios; pero ¿qué importa? La lucha es así general y simultánea; sólo así puede ser decisiva.
.
Mariano José de Larra. La diligencia
.

17.12.09

Donar la cara

No crec que el problema amb els minarets ni el problema amb els burkes siguin problemes de llibertat religiosa. Els minarets, per ser accessoris en les mesquites, tenen molt més a veure amb l'ordenació de la vida pública, tan de l'urbanisme com del ritme de les seves hores. Encara que també pugui ser percebut com un atac a la religió, la hipotètica prohibició del burka té molt més a veure amb l'essència de la democràcia i la política que no pas amb la pràctica religiosa. Hannah Arendt deia que l'esfera pública era l'espai d'aparició. Podem dir-ho així; l'espai públic és el lloc de donar la cara, de renunciar a l'anonimat encara que no es vulgui i, en conseqüència, d'haver de respondre d'un mateix. Tapar el rostre de les dones és una manera d'excloure-les de l'esfera pública incompatible amb l'igualitarisme democràtic. El liberalisme obliga i em sembla que és important que en comencem a prendre consciència mentre no estiguem disposats a abraçar algún ordre polític alternatiu.
.

15.12.09

14.12.09

El derecho de Haidar

Las posibilidades de un refugiado famoso mejoran de la misma manera que un perro con un nombre tiene más probabilidades de sobrevivir que un simple perro callejero que es tan sólo un perro.

Hannah Arendt, Los orígenes del totalitarismo

El activismo político de la señora Haidar ha puesto ante el cosmopolita la más lograda encarnación de su ideal, el auténtico sujeto de derechos humanos. Negándose a aceptar como propia la nacionalidad marroquí, la señora Haidar se encuentra únicamente bajo protección por su fama y por los derechos que ser derivan de su humana condición. Sólo ésta fama y una muy trabajada campaña mediática la han salvado de convertirse en víctima anónima de los caprichos de la geopolítica y la monarquía marroquí, dejando en evidencia lo poco que se tiene cuando sólo se tienen derechos humanos. Porque estos derechos, que tan a menudo son invocados en discursos que pretenden dar por superada la tradicional soberanía de los Estados y demoler las fronteras en el imparable avance hacia el Gobierno Mundial, ni pueden ni han podido nunca actuar como tales protegiendo a quien precisamente por no tener el amparo de gobierno alguno necesitaría del suyo. Como bien dice la filósofa judía Hannah Arendt en el citado libro,
los derechos del hombre, después de todo, habían sido definidos como “inalienables” porque se suponía que eran independientes de todos los gobiernos; pero resultó que, en el momento en que los seres humanos carecían de su propio gobierno y tenían que recurrir a sus mínimos derechos, no quedaba ninguna autoridad para protegerles ni ninguna institución que deseara garantizarlos.
Suele discutirse sobre la posibilidad de que unos derechos tan evidentemente europeos en su orígen puedan ser humanos en su destino, y suele hacerse pensando que el problema es cultural o discursivo. Nada más lejos de la realidad, puesto que el problema es técnico y únicamente técnico. El problema de los derechos humanos y de su defensa es que pretendiéndose derechos de todos los hombres sea inexistente y hasta indeseable el gobierno que alcance a garantizarlos y protegerlos y ante el que todos sean legalmente iguales. Parecían saberlo muy bien los americanos y los franceses cuando ahorraban en distinciones entre los derechos del hombre y los del ciudadano, cómo muy bien sabían George W. Bush y Napoleón que para extender los derechos humanos había que extender la comunidad política.
Por eso, y muy a pesar del cosmopolitismo al uso, la principal tarea de la política mundial sigue siendo el fortalecimiento de los estados tradicionales. Bien lo  saben nuestros desafortunados cooperantes en Mauritania, ya que es precisamente la debilidad de las instituciones, lo que los llevó hasta allí y lo que allí los retiene. Así que no deberíamos tener mucha prisa en superar el Estado tradicional mientras las mayores amenazas a la paz mundial y a los derechos humanos surjan justamente de los estados ya superados. Estados en los que no se encuentra autoridad alguna ante la cual reivindicar lo que se consideran derechos propios, a la que se pueda responsabilizar de su atropello y a la que, en última instancia, se pueda exigir que vele por su salvaguarda y responda por ellos. No hay mayor amenaza a los derechos humanos que el anonimato, el encontrarse fuera de toda ley no siendo reconocido por institución política alguna. Como bien dice el disidente cubano Oswaldo Payá, toda reivindicación de los derechos humanos es en último término una reivindicación del derecho fundamental a tener derechos. Ya no humanos, sino derechos políticos.


Oswaldo Payá habla con Guillem Carol

Artículo publicado en Factual
.

14-D

11.12.09

Responsabilitat periodística

Dimecres de la setmana passada el programa El Intermedio, de La Sexta, va emetre el següent vídeo.



El Periodista Hermann Tertsch havia dit al seu programa de TeleMadrid que "si pogués matar a 15 o 20 membres d'Al Qaeda per alliberar els nostres tres compatriotes (segrestats) ho faria sense dutar-ho". El Gran Wyoming va considerar que aquestes paraules eren "periodisme irresponsable", però no va especificar de què s'hauria de responsabilitzar el senyor Tertsch ni si hauria de fer-ho d'alguna cosa més que de dir la veritat. De fet, si Wyoming pretenia exigir responsabilitat periodística i res fa pensar en la falsedat dels desitjos de Tertsch, el què el Gran Wyoming debia voler dir és que el periodista de l'ABC i TeleMadrid hauria de responsabilitzar-se dels possibles efectes de les seves paraules. Acte seguit, el programa va emtre uns vídeos manipulats de forma evident on els 15 membres d'Al Qaeda eren substituits per "pacifistes que prefereixen morir a matar", "ministres per algun diner" i "15 o 20 menors de 25 anys". Que el discurs estigui manipulat de forma evident ningú ho posa en dubte i és, de fet, la pretesa gràcia del vídeo. Però aquesta manipulació té efectes de gran rellevància, perquè les paraules que escolta l'espectador no són ja les de Tertsch sinó les de l'equip de Wyoming. 5 dies després de l'emisió del programa el periodista Tertsch va ser agredit al centre de Madrid. La relació entre l'agressió i el polèmic vídeo no és clara, ja que es desconeix l'agressor i es desconeixen, per tant, les seves preferències televisives. Es desconeixen tantes coses del cas que, de fet, es desconeix fins i tot si l'agressor va reconèixer el senyor Tertsch i si és per aquest motiu i no per qualsevol altre que el va agredir. Aquest desconeixement no ha evitat que alguns demanin (o pretenguin lícit demanar) explicacions al Gran Wyoming. Mai podrà queixar-se el periodista responsable, però ho podem fer nosaltres veient que cometen la mateixa injustícia que s'havia comès amb Tertsch. Seria ja un progrés que ens limitéssim a responsabilitzar els periodistes de la seva feina.
.

7.12.09

Minaretes

Yo creo que el pueblo se equivoca porque hasta cuando acierta en sus decisiones suele hacerlo por motivos equivocados. El reciente voto popular suizo podría ser sólo un ejemplo más de una ley tan antigua como el hombre, pero especialmente significativo por ser el de los hijos de esa Ginebra en la que el bueno de Rousseau veía encarnadas todas las virtudes de la democracia directa. El error del pueblo suizo no es necesariamente el de haber votado por la prohibición de construir nuevos minaretes, sino el de haberlo hecho en muy buena medida por motivos que no deberían poder ser expuestos en la plaza pública de una democracia sin el debido sonrojo de público y orador. Del mismo modo que otros votaron en realidad en defensa de la alianza de civilizaciones o de la segregación de la mujer, que vaya usted a saber lo que piensa el pueblo en sus más íntimos momentos de privado recogimiento ante la urna. Todas ellas cuestiones que ni estaban en juego ni deberían estarlo nunca en una democracia moderna porque, con Larra, esta debería guardarse muy mucho de quitarle a alguien una religión consoladora sin tener algo mejor que ofrecer. No me cabe duda de que ante semejante pretensión sería de la mayor justicia que la ley contradijese al pueblo, pero no ha sido el caso y es preciso que así conste para tranquilidad de los más críticos, porque en nada atenta esta decisión contra la libertad de culto.
La decisión del pueblo entra dentro de lo que debe ser decidido en una sociedad liberal, sobre el cómo, por así decirlo, debe salvaguardar las alturas de la religión y las bajezas de la política y a las unas de las otras. Porque el minarete es accesorio y es precisamente sobre los accesorios de la religión que debe decidir una sociedad liberal, como tampoco el velo, cuando simboliza algo más que la fe de su portadora, es coto vetado a la consideración democrática. Es precisamente en este sentido que se torna problemática la construcción de minaretes. Porque el minarete es un faro, y su función, el ordenamiento de la vida de la comunidad, estrictamente política e impropia de la religión en una democracia secular. Con sus llamadas a la oración, que amenazan con cambiar de forma radical la forma de convivir de las distintas religiones en el discurso público, pero también por su simple presencia arquitectónica.También un minarete mudo es un símbolo de poder político aunque no  siempre tenga que ser esa la intención de sus promotores. Como decía Barbara Kay, “las estructuras que físicamente dominan el paisaje mandan un mensaje a sus observadores -y nadie puede elegir no observarlas- de que la estructura se levanta por ser una fuerza culturalmente dominante en la vida de las personas”. El minarete es un referente político como lo son los edificios emblemáticos de nuestras ciudades, las plazas, los parques y las estatuas, puntos de anclaje del paisaje urbano. El urbanismo es una disciplina política y la presencia del minarete en una sociedad laica es problemática desde el momento en que el orden de la ciudad debe ser la principal de las preocupaciones políticas.
Tengo a estos por buenos argumentos para considerar como problemática la construcción de minaretes, argumentos desde los que una administración pública puede debatir seriamente su conveniencia o no en la ciudad. Pero ni son estos los argumentos empleados, ni son estos los que, en consecuencia, pretende rebatir el ofendido musulmán. Cuando el pueblo habla siempre habla demasiado y cuando habla contra los minaretes por hablar contra la religión lo tiene muy difícil para pasar por laico. Porque actuando así está llevando la religión a un terreno que no le debería ser propio y la política a un lugar que todo gobierno liberal debería tener vetado. Eso es precisamente lo que debe evitarse y para hacerlo es de primera necesidad entender que hay cuestiones que el pueblo no es el más indicado para resolver.

Artículo publicado en Factual
 

Contra la igualtat d'oportunitats

L'any 2006, el govern francès va aprovar una llei que, amb l’objectiu de lluitar contra la discriminació en el procés de selecció de les empreses, obliga les que tenen més de 50 treballadors a recollir currículums sense dades personals. És habitual que moltes empreses rebutgin d’entrada alguns dels aspirants segons el seu cognom o la seva adreça de residència. La llei, que hauria de servir per evitar que aquest procés de selecció perpetuï les diferències socials i per millorar les possibilitats de progrés dels més desafavorits, no s’ha fet mai efectiva per manca d’una reglamentació concreta. Malgrat la viabilitat de la llei sembla molt més que dubtosa, ja que en algún moment del procés l’empresa haurà de saber a qui està contractant, la seva simple existència posa sobre la taula el debat de fons sobre si una llei d’aquest tipus és o no desitjable.

La llei intenta promoure la igualtat d’oportunitats i lluitar, al mateix temps, contra el que semblen ser les seves principals amenaces. D’una banda, l’exclusió dels més desafavorits per la loteria biològica dels millors llocs de treball en la societat i, de l’altra, el que sembla ser el principal culpable d’aquest fet: la diferència d’interessos aparentment irreconciliable entre els empresaris que persegueixen el seu interès privat i egoista i el govern encarregat de promoure la justícia social.

La persecució de la igualtat d’oportunitats passa per ser una de les responsabilitats fonamentals del govern democràtic liberal, que es troba genèticament encaminat a la construcció d’una societat sense classes o, dit d’una altra manera, d’una societat on estigui garantit el moviment de l’ascensor social. Així, contra les diferències que imposa l’atzar biològic del naixement, l’Estat s’ha d’encarregar de promoure una igualtat en el tracte, en l’educació i en els drets dels ciutadans que garanteixi una justa igualtat civil. Una igualtat que garanteixi que tothom, independentment de la seva raça, religió, sexe o preferència sexual, pugui aspirar a ocupar els mateixos llocs en la societat. Més enllà dels problemes i malentesos que aquest principi ha generat en la pràctica i que són ja evidents en àmbits com l’educació, on sovint la igualtat en l’accés s’ha confós amb la igualtat en el resultat, aquest principi és en realitat incapaç de rebaixar la importància social de les capacitats innates. Qualitats tals com les capacitats intel·lectuals o els talents naturals de cadascú, tan innates com el color de la pell o el sexe, per força han de ser considerades com a fonamentals en l’accés als llocs de treball. Han de ser-ho, no per imperatiu ètic sinó perquè d’aquestes depèn en bona mesura l’èxit de l’empresa.

Així s’entén que, potser per lluitar contra els seus propis prejudicis, conscients que en molts casos aquests es poden girar en contra de l’interès en contractar els més ben capacitats pel càrrec, unes cincuanta empreses hagin decidit sumar-se de forma experimental i per un període de 6 mesos a la iniciativa de recollir currículums anònims. Aquesta deicisó voluntaria corregeix la idea de tots aquells que consideren irreconciables els interessos egoistes de l’empresari, capitalista sense escrúpols, i de l’igualitarista govern republicà, d’aquells que en nom de la igualtat estàn disposats a matar l’eficacia a cops de quota. Perquè la societat decent, l’autèntica societat liberal és aquella on l’interès públic i el privat es troben reconciliats. Això es produeix quan cadascú fa la seva feina i la fa el millor possible. Això es dóna quan el govern es manté al marge de les decisions de l’empresari -sempre que aquestes no persegueixin la destrucció del bé comú sinó a la seva promoció a través de l’excel·lència en el treball- i es dedica a promoure la igualtat social en allò que és de la seva competència i on sempre té molta feina a fer per promoure que els joves es formin en un ambient social i familiar sa que els ajudi a desplegar les seves capacitats innates cap a allò en que millor puguin servir-se a ells mateixos i a la societat.


4.12.09

La independència no ens farà feliços

En declaracions al diari Avui, Gaspar Hernàndez reivindicava el pes de l'educació personal amb aquestes paraules: "Aconseguirem la independència, o tindrem millors carreteres, i serem igual d'infeliços". Jo no sé si amb la Independència els catalans seriem més o menys feliços i, contra tot pronòstic, crec que hi hauria grans drames entre independentistes de professió, que quedarien a partir d'aleshores condemnats a l'atur. També crec que seria un gran disgust per a tots aquells que a resultes del procés quedéssin condemnats a viure a l'estranger o emprendre el camí de l'exili a la seva hispana pàtria. I, més enllà dels efectes que pogués tenir aquesta decisió política en la felicitat dels ciutadans, tampoc sé si aquesta felicitat es veuria reforçada per l'educació emocional que dispensa a les ones el senyor Hernàndez. El que crec saber i em sembla important de les paraules d'Hernàndez és que la política té i ha de tenir un espai limitat i molt ben delimitat. Que la política és, precisament, un espai limitat i ben delimitat i que és imprescindible recordar aquests límits i el que podem esperar d'ella. Ara que tan es parla de la corrupció, de la desafecció política, de la dignitat nacional, de la independència, dels canvis en el sistema electoral i fins i tot en la Constitució, ara que la solució a tots els problemes sembla que passa per la política, per una nova i revolucionaria manera de fer política, crec que és especialment important tenir present que la política és una pràctica limitada, que l'home és un animal polític però també molt més que això, i que esperar massa de la política, esperar d'ella més del que és convenient que doni, no només és obrir la porta al desencís que pretenem combatre sinó a mals molt majors, com són la demagogia, el populisme i en últim terme la tirania. Confiar massa en la política és la vía més ràpida cap a la seva fi.
.

3.12.09

Tristes tigresas

Caballero argentino, defensor de las causas perdidas, Enrique Lynch criticaba nada menos que en El País la última ocurrencia del Ministerio de Igualdad. Hay mucho de cómico en unas mujeres que al sentirse acusadas de histéricas responden al grito de nos atacan, pero es en lo trágico donde el artículo, como la vida misma, se muestra acertado y conveniente.
Acertado porque es ciertamente inimaginable una campaña con este hombretón jugando a la igualdad y declarando que de todas las mujeres que haya en su vida ninguna será más que él. Y no lo es por innecesaria, ni siquiera porque la campaña no cumpliría entonces con su principal cometido, el pretendido equilibrio de extremos. Es inimaginable porque al hasta el momento atractivo macho no le sería necesario siquiera torcer el semblante para convertirse en un canalla indigno de trato con tan noble ministerio.
Pero sobretodo conveniente y por algo fundamental: porque no se puede comprender ninguna liberación sin tener presentes sus costes. Y haberlos haylos, como lamentaba Adorno en sus Reflexiones desde la vida dañada.
“Bajo el liberalismo, y casi hasta nuestros días, los hombres casados de la buena sociedad a los que sus esmeradamente educadas y correctas esposas poco podían ofrecerles solían hallar satisfacción con artistas, bohemias, muchachas dulces y cocottes“. Y sigue diciendo; “Hoy, quien se acogiera al asilo de su anarquía correría el peligro de despertarse un día con la obligación de tener que, si no contratarlas como secretarias, por lo menos recomendarlas a algún magnate del cine o algún chupatintas conocidos suyos”.
Se lamentaba Adorno porque veía con envidiable claridad que el cambio no nos había llevado a ganar una esposa sino a perder una amante. Y que no sólo para los hombres hubo pérdidas, sino que también ellas, desengañadas, empiezan a descubrir que no se puede estar dentro y fuera de casa al mismo tiempo. Que es privilegio de muy pocas el ser abuelas en la cocina, damas en sociedad, currantas en la oficina, madres en casa y bohemias en la cama. Y que, por abreviar, casi ninguna queda ya que sepa guisar.
Son suficientes un par de ejemplos para entender que la libertad tiene un precio y que el de las revoluciones suelen pagarlo los que vienen detrás. Basta ver que nuestras feministas reaccionan cual recatadas editorialistas cuando una de sus liberadas compañeras se publicita con demasiada sonrisa y escasa ropa, o cuando, libertina, se atreve a juguetear a la mujer sumisa. Pero, sobre todo, basta lo que leen las hijas de la revolución, sus Gramma, para ver que el mensaje de liberación se ha convertido para ellas en poco más que unos manuales de sexualidad libre para desinhibirse con inhibiciones.
Si para sus felinas madres el feminismo podía ser sin más sinónimo de liberación, para unas jóvenes que de nada se han visto privadas por mujercitas éste se presenta como la construcción de una feminidad muy determinada. Feminismo obliga. Porque como decía saber Foucault, pero como mejor que él saben los cubanos y las gorditas de la clase, toda revolución está llamada a convertirse en una nueva tiranía.

Artículo publicado en Factual
.

El gran principi

Principi electoral - per a guanyar (És una cosa d'un valor moral altíssim, guanyar!) Heus-el aquí:
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi polític - per a en havent guanyat:
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi nacional - per a sempre:
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi social - per a que tota la nostra vida pública es desenrotlli en normalitat, més no en quietisme:
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi moral - per a que la pròpia arbitrarietat no esdevingui extravagància: per a ser ensems "homes imperials" i "homes civils":
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi estètic - essència del Classicisme:
Les lleis són normes, però també són armes.

Principi científic - per a que de l'observació de fenòmens pel nostre ull neixin la Indústria i l'Enginyeria en les nostres mans:
Les lleis són normes, però també són armes.

Eugeni d'Ors. Glossari
.

28.11.09

Cuesta abajo

Si uno empieza por permitirse un asesinato, pronto no le da importancia a robar, del robo pasa a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y se acaba por faltar a la buena educación y por dejar las cosas para el día siguiente. Una vez que empieza uno a deslizarse cuesta abajo ya no sabe dónde podrá detenerse.

25.11.09

Viva Cuba Libre!

.
Bajo el lema CUBA: CAMBIO YA; NO MÁS REPRESIÓN un grupo de exiliados cubanos hemos decidido convocar una manifestación pacífica ante el Consulado cubano en Barcelona (Paseo de Gracia, 34), el próximo sábado 5 de diciembre, a las 12 del día.



Oswaldo Payá parla amb Guillem Carol: Vídeo i entrevista
.

24.11.09

Votants escèptics

Skeptical voter, els votants escèptics, creuen que

evidence should be at the centre of all public policy making. This site intends to identify which parliamentary candidates embrace the use of evidence as a means to inform their decisions and which prefer to obfuscate, ignore or suppress the evidence for political convenience.

La de Skeptical voters em sembla una iniciativa noble i de gran interès. Segons entenc, pretén determinar si les decisions preses pels representants del poble, en aquest cas les decisions preses pels representants del poble britànic, són decisions informades o no. Pretén jutjar, de fet, si les decisions preses pels representants són tan informades com seria desitjable que fóssin o, més aviat, si són tan informades com és exigible que siguin. En definitiva, pretén servir per acusar aquells polítics que en les seves decisions ignorin o amaguin evidències per interessos polítics. Però la tasca de l'escèptic sembla ser tota una altra cosa que no pas la defensa de l'evidència. L'escèptic és, de fet, aquell que posa l'evidència en dubte buscant bones raons per contradir-la. L'escèptic sap que l'evidència i la certesa no sempre coincideixen i que la veritat i l'acord social no són la mateixa cosa. La tasca dels escèptics és urgent en el moment que l'esmena a la totalitat dels polítics per considerar que es mouen per foscos interessos s'ha convertit, de facto, en tot un dogma de fe del votant insatisfet.

22.11.09

Somalia para los piratas

En el último concierto al que asistí, en las fiestas de un pueblecito de la Segarra, sucedió algo que me pareció insólito. Después de cantar que estaba potente como un orangután, el vocalista y líder de la banda se puso político para concienciarnos sobre la terrible injusticia que representa el hecho que gente venida de otros países deje sin trabajo a los locales de toda la vida. Lo insólito del caso no es, evidentmente, que a un arista le de por concienciar a su público y en pleno espectáculo renuncie a lo suyo para soltar arengas políticas. Lo que me pareció insólito es que el cantante resultase de derechas y hasta demasiado para mi gusto. Andaba yo equivocado, que tozuda es la realidad. El buen hombre hablaba de Somalia, de los pobres pescadores que a falta de trabajo y sin dinero ni para cañas de pescar se habían visto obligados a reciclarse en piratas, dotarse de barcos y armamento y asaltar petroleras para poder, con un poco de suerte, sobrevivir hasta el próximo golpe.
Lo he recordado hoy leyendo esta perla en el blog de Santiago González:
.
"La mayoría de estos piratas son ex pescadores locales que sienten que los extranjeros no hacen más que robar, con sus barcos de ricos, los recursos marinos de los somalíes, que no tienen ni la fuerza política necesaria para restingirles el paso, ni dinero para esos barcos".
.

.

21.11.09

Deplorable vulgaritat

L'endemà passat els del dematí anaven plens del consell de guerra sumaríssim i l'afusellament d'aquell capità i un altre que l'havia secundat. Ens vam reunir a l'antre del diplodocus en sessió permanent; calia fer-ne una de sonada, apoderar-nos de la universitat, proclamar-hi la república. Hi hagué unes discussions acalorades sobre quina bandera havíem d'hissar-hi; cada grup volia la seva i era formidable com cada un d'aquells grups i grupets podia tenir bandera pròpia, qui negra, qui roja, qui roja i negra, qui roja i verda, què sé jo. Recordo que en un cert moment tu vas donar un cop de puny a la taula i vas proposar la del Belutxistan:
- Que com que ningú no la coneix -vas dir- no molestarà ningú. D'altra banda -vas afegir-, donada la nostra idiosincràcia, és evident que si fóssim al Belutxistan hissaríem la catalana; però trobant-nos com ens trobem a Catalunya seria, pel que es veu, d'una vulgaritat deplorable.
-
Joan Sales. Incerta Glòria
.

19.11.09

Comunistas III

A raíz del XVIII congreso del PCE, El País publicaba una entrevista con los líderes del Partido, el señor Meyer y la señorita Esther López Barceló. Ésta entrevista fue comentada por Elvira Lindo y la señorita López Barceló utilizó el derecho (formal) a réplica para defenderse de las críticas. Creo sinceramente que no debería, porque lo que menos le conviene hoy al comunismo es explicarse. Prueba de ello es que lo más parecido al éxito que ha cosechado la nueva izquierda venga de gente como el joven Herrera, que nunca ha pretendido poner en claro el agregado ideoilógico de su partido, esa precaria yuxtaposición de todas las causas nobles que puedan imaginarse. Prueba de ello son también las dificultades que tiene Barceló para responder cuando se le pregunta o para defenderse cuando se le critica. Porque aunque a ella no se lo parezca, lo principalmente problemático es el hecho de ser comunista en el s.XXI i en un Estado de derecho, después de un siglo dónde el comunismo en nada se ha diferenciado del totalitarismo ahí dónde se ha dado. Así que miente Barceló cuando dice que se puede ser comunista a principios del XXI igual que a principios del XX. Miente cuando da a entender que nada hay que aprender sobre el comunismo en este siglo y miente precisamente porque con eso da a entender que sabe algo que sus viejos camaradas no sabían, que algo ha aprendido; que el comunismo es una buena idea mal aplicada. Y miente porque hasta cuando dice que se puede ser comunista a principios del s.XXI como a principios del XX dice algo que sus camaradas no hubiesen imaginado ni en sus peores pesadillas. Ella quizá no lo sepa, pero es una lástima que mienta porque de haver dicho la verdad se hubiese ahorrado muchos y patéticos esfuerzos por defender lo indefendible. No se hubiera visto obligada, por ejemplo, a defender las cosas buenas del Stalinismo, obviando el hecho de que si la gente no reconoce al viejo Josif el liberador de Europa no es por culpa de la industria cinematográfica estadounidense, sino porque a muchos nos parece obsceno llamar liberación a lo que los rusos hicieron en Europa del Este. Y se hubiese ahorrado decir que no todo fue tan bonito en la caída del muro, porque el auténtico fracaso del comunismo no fue que lo echaran al suelo sino tener que construirlo, tener que separar a los hermanos proletarios, que sigue siendo el gran problema de una izquierda que grita al mismo tiempo contra las deslocalizaciones y a favor del desarrollo de los países pobres. O tener que defender a Cuba por su sistema sanitario y a la URSS por sus éxitos militares, que sería una defensa lícita si el proyecto comunista fuese una reforma sanitaria, una estrategia militar o si sólo con el comunismo fuesen dichos logros siquiera imaginables. Pero como bien sabe la camarada López Barceló, no es así como se presenta el comunismo, sino como el garante de las libertades reales contra las libertades formales de la democracia liberal. Así que si López Barceló hubiese dicho la verdad, se vería entonces obligada a defender esa magnífica idea que parece ser el comunismo aclarándonos algunas cosas al respecto. Entre ellas, dos cuestiones fundamentales para el comunismo como son la dictadura del proletariado y el rechazo de las libertades formales. Y debería decir que el comunismo es incompatible con la democracia liberal y debería entonces empezar a explicar en qué tipo de Estado querría convertirnos si por conjura de necios alcanzase algún dia el poder. Hubiese pasado por loca o por totalitaria, pero ni los buenazos de El País le hubiesen permitido ensuciar sus páginas con propaganda antidemocrática.
-

17.11.09

Bon viatge pels guerrers que al seu poble són fidels

Una vegada hi havia un Emperador
que va tenir l’acudit de passejar-se nu pels carrers.
I la gent, llepa de mena, deia com meravellada:
- Quin vestit més bonic llueix l’Emperador.
Però un nen innocent va dir:
-Ui, l’Emperador va nu.
En aquest món de tanta falsa tramoia
en Sostres sembla que les venti sense engaltar,
quan ell és el nen que no s’està de dir
que molts bo i semblant vestits van ben conills.
Déu et conservi la innocència, amic Salvador.

Ballarín
.

16.11.09

Un dia sense Cheeseburger

És només el seu lògic final el que dóna sentit a la vaga de fam. Només mostrant-se decidit a seguir fins les últimes conseqüències, només convencent el públic que la mort és menys penosa que la seva actual situació, pot l'home reivindicatiu fer comprensible a la resta dels mortals la magnitud de la seva particular desgràcia. Només així pot legitimar-se per sobre el nen que es nega a menjar verdura o d'aquell artista kafkià que no menjava perquè encara no havia trobat res que li agradés. En definitiva, només mostrant-se disposat a morir pot el vaguista portar les seves reivindicacions al terreny del xantatge moral convertint la resolució del seu problema en un mal considerat menor.
Així, la vaga de fam anunciada pel Director de la FAO, el senyor Jacques Diouf, no passa de ser una broma macabra. Perquè només la incertesa del final converteix en urgent i necessària la resposta, el senyor Diouf ha triat una pèssima estratègia per conscienciar les potències mundials sobre el problema de la fam. I perquè, a diferència del que succeeix en les vagues reals, en el seu cas el mal considerat menor és precisament que un home amb un bon sou i un lleuger sobrepès faci un dia de règim. Perquè la cosa no passa de ser un dia sense Cheeseburger. Així que si Diouf entén la vaga de fam ha de ser el camí, l'única que podria ser eficaç és la que el portés a morir de desnutrició a les portes de la Casa Blanca, del 10 de Downing Street o potser fins i tot de la Moncloa. Si, en canvi, només es tracta de promocionar la Cimera Mundial de la FAO per veure si algun país amb possibilitats de fer alguna cosa contra la fam decideix deixar-s'hi veure, consideri's aquest post com a publicitat gratuïta, com una mostra de solidaritat d'algú a qui es va conscienciar de la fam a l'Àfrica fent-li entendre que alguns nens com ell no tenien ni aquell fastigós peix bullit per menjar.
.

12.11.09

Libertades, las justas

Aunque ilusa, es compartida la creencia en que el Estado puede y debe mantenerse neutral en cuestiones morales. En lógica consecuencia, debates de indudable carácter ético como el que trata sobre la legalización del aborto, se consideran hasta tal punto excepcionales en nuestros parlamentos que sólo una respuesta inusual parece adecuada. Es por eso que ante éste tipo de debates, y sólo ante ellos, se plantea la posibilidad de dar a los diputados libertad de voto: posibilidad que sería ejemplar si la obligación del diputado fuese la de ejercitar la conciencia en lugar de la de ejecutar el voto del partido. Porque esa es la tarea de nuestros diputados y mientras mucho no cambien las cosas es de esperar que, al menos, cumplan con ella.
Esta normalidad democrática puede advertirse en la renuncia de la popular Nebrera, quién junto con el carné de afiliada devolvió también el escaño y hasta el teléfono móvil a sus legítimos propietarios. Cualquier otro proceder hubiese sido considerado, con toda justicia, apropiación indebida, ya que es al partido y no en la señora diputada a quien los ciudadanos han delegado su representación política y a quien, en justa correspondencia por tanta generosidad, podrán exigir las debidas cuentas llegado el momento.
No es poco lo que hay de indigno en obligar a alguien a votar en contra de sus convicciones, pero aunque las discrepancias sean más manifiestas en los asuntos llamados morales, es dudoso que quepa suponer un mayor acuerdo entre compañeros de partido en temas discutidos a diario y en los que nadie espera ni exige hacer públicas las diferencias. Así es comprensible que no sólo en temas de ética sea preferible tratar con una diputada Nebrera que con su partido, pero mientras esto no sea posible y mientras sólo ante Dios y su conciencia deban los diputados rendir cuentas, es irresponsable pedir que ejerzan en libertad. Dar libertad de voto a los diputados es exculpar a nuestros representantes de responder de sus decisiones ante la audiencia, y es hacerlo para instaurar la democracia directa de unos pocos elegidos que a nadie representan y que sólo por inaudita casualidad expresarán el sentir del soberano pueblo. Algo que a todas luces constituye una excepción a la regla democrática.
.

11.11.09

De llistes electorals

"Els elogis pronunciats sobre els altres es toleren només fins el punt que cadascú també creu ser capaç de realitzar alguna de les coses que sent; i a allò que els sobrepassa, per enveja, no hi dónen crèdit"

Pericles. Oració Fúnebre
Tucídides. Història de la Guerra del Peloponès

Els recents casos de corrupció, el malestar que provoquen amb l'actual funcionament de la política i la conseqüent recerca de solucions totals han portat la reivindicació de les llistes obertes al centre del debat mediàtic. Aquestes passen avui en dia per ser el millor mètode per lluitar contra la corrupció, però aquesta és només una defensa precipitada, falaç, ad hoc i circumstancial, celebrada perquè sembla que tota excusa és bona per defensar una causa noble. La defensa habitual és que el sistema de llistes obertes promou l'excel·lència, i es basa en els supòsits, certs però insuficients, que l'excel·lència és millor que la mediocritat i que el sistema de llistes tancades no garanteix que la primera imperi sobre la segona. Aquests supòsits són manifestament insuficients per explicar per què en un sistema de llistes obertes l'excel·lència seria millor valorada que la mediocritat. Es creu que els electors estàn més capacitats per reconèixer els millors que no pas els caps de llista, però a tothom que tingui un criteri més o menys clar de qui són els millors en l'escenari actual per força li ha de semblar increïble que la majoria dels votants hagin promocionat la mediocritat. Res fa pensar que en un sistema de llistes obertes els mateixos votants seràn capaços de reconèixer l'excel·lència i donar-hi el seu suport. Comparteixo per tant amb Montilla i Pericles el meu escepticisme respecte de la capacitat de les llistes tancades per fer pujar el nivell dels nostres parlaments, perquè em sembla evident que per sobre del coneixement i la prudència, els homes tendim a admirar qualitats que, com el carisma i la capacitat retòrica, no són necessariament les millors per l'exercici del govern.
.

10.11.09

Todorov y Goytisolo

Tzvetan Todorov y Juan Goytisolo perpetraron ayer algo parecido a una conferencia en el CCCB, hablando de Los viejos y los nuevos muros de Europa, dentro del ciclo 1989. Europa, veinte años de la caída del muro. Cómo todo lo inteligente que respecto a el acontecimiento histórico parece haber sido dicho ya aunque ellos ni lo hayan leído ni aún menos entendido, la cosa no pasó de ser más que una sarta de tópicos y lugares comunes de la izquierda más ridícula y bienpensante, que sólo fue interrumpida ocasionalmente por alguna auténtica gilipollez. Para ser justos, a Todorov hay que adjudicarle la mayoría de tópicos y a Goytisolo el total de las gilipolleces. Entre los tópicos; la existencia de muros invisibles, mentales, ideológicos, de los que parece que sólo el público ahí presente y los ilustres conferenciantres había logrado desembarazarse, y la incompatibilidad de la guerra con los derechos humanos, algo que descarta no sólo la posible conveniencia de la intervención en Irak sinó cualquier intervención contra la tiranía y cualquiera diría que hasta la guerra fría, que no por fría fue menos guerra, y la consecuente caída ayer celebrada. Entre las gilipolleces, una apología del exilio, porqué ayuda a abrirse a otras culturas. Una condena a los americanos que en mejor día no podía llegar, por ser compulsivos fabricantes de armamento y porqué para evitar que se acumule necesitan inventarse enemigos. Sólo entendiendo que algo tienen que hacer los americanos con sus armas parece posible explicar que después de los nazis viniesen los comunistas y después de éstos los terroristas islámicos. Pero lo auténticamente indignante del caso no es que alguien que fue elogiado por ser uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo hiciese el mismo discurso que cualquier adolescente con pretensiones. Lo indignante es que alguien tan manifiestamente incapaz para cualquier reflexión medianamente elaborada sobre la realidad se permitiese el lujo de hablar con irónica condescendencia y manifiesta superioridad moral de personas como Federico Jiménez Losantos o Jon Juaristi, a quienes el tiempo y alguna que otra reflexión no del todo equivocada ha llevado a cambiar de ideología y hasta de religión. Primero, porque no es precisamente signo de estupidez el cambiar de parecer y menos aún cuando esto lleva al abandono del terrorismo y la extrema izquierda. Segundo, porque nada hay de bueno en permanecer en la indigencia intelectual en la que se mueve el bueno de Goytisolo. Y tercero porque, a diferencia de alguien que se mueve entre los estrechos límites del único discurso que el buen lector socialdemócrata es capaz de aplaudir, Jiménez Losantos y Juaristi se juegan con el cambio y cada día de su vida mucho más que el cobro de una vergonzosa conferencia, durante la que, para colmo, no tuvo ni la decencia de levantar los ojos del papel.
.

9.11.09

El futur ja és el que era

Algú digué una vegada que la justícia és com una teranyina, molt útil per atrapar mosques i petits insectes però que els poderosos atravessen sense problemes com elefants en cursa. Només alguns ciutadans de països democràtics es poden permetre el luxe d'obviar aquesta veritat. Però fins i tot per a aquests es manifesta implacable quan giren la seva mirada cap a la política internacional, on la justícia és ara com sempre una arma en mans del fort en la seva lluita contra el dèbil. Que el fort pugui ser un país democràtic i el dèbil un president genocida de l'Àfrica és d'una rellevància indubtable, però no canvia res en l'essencial. Com és important que invocar la justícia l'obligui a explicitar els seus criteris, ja que aquesta és la millor manera de comabtre l'arbitrarietat. És per això que quan es parla de justícia internacional és imprescindible centrar la nostra mirada en els Estats poderosos, que són precisament aquells que no necessiten cap autoritat superior per defensar els seus interessos. D'aquí que sigui especialment significatiu veure l'actitut d'un país com Estats Units, veure quins tractats està disposat a firmar, en quines condicions i veure, sobretot, com es comportaria en cas que aquesta justícia internacional intervingués en assumptes interns tals com la presó de Guantànamo. D'aquí que semblin iluses les paraules de Luis Moreno Ocampo, afirmant que d'aquí 20 o 30 anys estaràn a la Cort Penal Internacional perquè aquest és un procés inexorabe i perquè, de no ser així, el món no tindrà futur. Ara que se celebren 20 anys de la caiguda del Mur de Berlín és un bon moment per repassar la lliçó; si alguna cosa haviem d'aprendre del Final de la Història no és que el camí cap a un futur govern mundial o unes futures institucions mundials sigui ja imparable, sinó precisament que no hi ha futur. O, dit d'una altra manera, que el futur serà molt semblant al que sempre ha sigut.
.
Article publicat a El Matí.cat
.

5.11.09

La carta de Valenciano

En su carta a las niñas españolas, la diputada socialista y presidenta de la Fundación Mujeres Elena Valenciano, señala algunos de los principales problemas que plantea el debate sobre el aborto. Muy a su pesar, claro está, puesto que tomar conciencia de los problemas es el peor camino para dar por terminada la discusión. Menos todavía después de acusar al interlocutor de párroco ignorante, demagogo y pancartista. Porque lo primero que urge recordar a Valenciano es que del conocimiento de los datos no se sigue ni la necesidad ni la bondad del proyecto de reforma socialista. De hecho, el único conocimiento de los que presume Valenciano y que parece relevante para el tema que nos ocupa era de todos conocido mucho antes de leer su carta, y hasta cabe suponer que no deben ser pocos los que hayan hecho de él un uso más apropiado. Hay adolescentes que se embarazan sin quererlo. A diferencia de la señora Valenciano, a estos muchos les parecerá evidente que lo posiblemente traumático no es el embarazo sinó el no quererlo. Y aún para los que de entre ellos no sean reacios a la solución clínica del problema, ésta se presenta en la carta como algo precipitada para solucionar un problema que no es de naturaleza médica. Para ahorrarnos el problema moral, para tapar los oídos de nuestras jovencitas a la propaganda derechona y liberar sus conciencias del yugo del machismo, no es suficiente decir que el aborto es legal hasta el dia en que deja de serlo. Y ya no porque a esas niñas les importe la ley lo que a mi un pimiento sin relleno, sino porque hasta para las más pasotas de entre ellas es evidente que el dia llega en que el aborto se convierte en condenable. Por ley, claro, y hasta en el caso de que no hubiese más verdad moral que la aprobada en el Parlamento.
.

4.11.09

Corruptes

Quan encara els era permès parlar de la naturalesa humana, van ser molts els filòsofs que assenyalaven la corrupció com una de les característiques naturals de l'home. Des del manyà que factura sense IVA fins el regidor d'urbaisme més voraç, passant per qui trobant una cartera carregada de bitllets prefereix no tornar-la, es pot esperar dels homes que actuïn en benefici propi segons les seves circumstàncies i possibilitats. O, dit d'una altra manera; davant d'un terreny per recalificar, davant d'una cartera carregada de bitllets o davant la factura d'una petita reparació a casa, és d'esperar l'aparició d'un home disposat a treure profit de la situació de manera ni estricament moral ni estrictament legal. A ningú va servir aquesta constatació per defensar la passivitat davant la corrupció. Ans el contrari, aquesta simplement servia per entendre que qualsevol règim polític imaginable hauria de prendre en consideració la seva existència si pretenia combatre-la de la millor manera possible. Com servia també per entendre que molt més inquietant que la seva existència era la promesa de la seva total desaparició, perquè els més grans perills que ha conegut la societat humana sorgeixen de la convicció que tan en l'home com en la ciutat tot està per fer i tot és possible.
,

3.11.09

El mite del multilateralisme

Si l'unilateralisme és un mite i cap Estat pot ni ha pogut mai actuar sol en l'àmbit internacional, tampoc el multilateralisme serveix per definir cap política real ja que definir-les totes ve a ser una i la mateixa cosa que no definir-ne cap. És, per tant, plenament comprensible el desencís de la senyoreta Klein amb un Premi Nobel que, en paraules de Sarkozy, "segella el retorn d'Estats Units al cor de tots els pobles del món". Però aquestes paraules, que Klein considerava la més veritable de les explicacions al Premi, no s'han tornat falses per una mala política. Aquestes paraules no han estat mai certes, ni tan sols la històrica nit electoral on un negre de Chicago va fer història convertint-se en el primer President afroamericà dels Estats Units d'Amèrica. I no només no han estat certes sinó que no poden ser-ho mentre hi hagi alguna cosa respongui al nom de "tots els pobles del món", mentre tinguin sentit. Una lliçó que celebro que hagi après la senyora Klein, però que espero sincerament que no hagi hagut d'aprendre Barack Obama com a President, perquè no hi ha pitjor escola al món per aprendre-la que la Casa Blanca.

2.11.09

Alcibíades

Per l'Efrem

Sócrates: ¿Puedes decirme a quién hizo sabio Pericles, empezando por sus hijos?

Alcibíades: ¡Qué pregunta, Sócrates, teniendo en cuenta que los dos hijos de Pericles fueron tontos!

Sóc: Entonces, a tu hermano Clinias.

Alc: ¿Qué podrías decir de Clinias, una cabra loca?

Sóc: Entonces, puesto que Clinias es un anormal y los dos hijos de Pericles resultaron tontos, ¿por qué motivo podemos suponer que desdeña el formarte a ti?

Alc: Creo que tengo yo la culpa por no prestar atención.

Plató. Alcibíades


20.10.09

Italians, tots

Entrevistat al programa del Cuní, Artur Mas assegura no tenir cap interès en "estirar la manta". Cuní pregunta aleshores sobre les declaracions d'Agustí Colomines, amenaçant d'estirar de la manta i convertir això en Itàlia. Mas l'exculpa dient que es va passar de frenada i fa bromes sobre la particularitat del cas italià, reduït ara a l'excés de partits i les dificultats que això provoca en la governabilitat del país. De tot això se'n conclou que si Catalunya no és Itàlia és per la discreció dels seus polítics i dels seus intel·lectuals. De tot això se'n conclou que Catalunya és molt pitjor que Itàlia.
.

13.10.09

Burgesos? Estalinistes!

A nation cannot reform itself unless it takes pride in itself- unless it has an identity, rejoices in it, reflects upon it and tries to live up to it.

Richard Rorty. The unpatriotic academy

Jordi Pujol va dir poc després d'haver-se aprovat l'Estatut que Catalunya s'havia mirat al mirall i no s'havia agradat. Més enllà de l'Estatut, hi ha dues lliçons en aquestes paraules. La primera lliçó és que arriben moments on una nació ha de mirar-se al mirall. La segona lliçó és que, arribat el moment, ha de ser capaç de dir que no s'ha agradat. Els nostres són d'aquests moments i ho són per partida doble encara que la memòria ja se sap. Ho són perquè són encara els temps de l'Estatut i de saber si el partidisme i el tacticisme sectari són la política que volem pel nostre país. Però són ja els temps de Millet, els temps de valorar si aquests són els filantrops que volem per Catalunya. Que no són aquests és evident. Que Millet ha de pagar un preu molt alt pel frau és també evident. Com evident és, també, que Millet no pot ser l'únic a pagar un preu perquè no és l'únic culpable. Són les conseqüències que s'han derivat d'aquesta última evidència i de la seva covarda negació el que toca posar davant del mirall nacional. És absolutament vergonyós, per exemple, que el periodisme nostrat hagi considerat que la seva tasca prioritària en relació amb l'afer és la defensa de la burgesia catalana i és especialment vergonyós el preu que demostren estar disposats a pagar. Des de la més radical negació de la seva existència fins a negar ara la condició de burgès i fins i tot de català a Millet per salvar el bon nom del país i la seva burgesia, desistint de la virtuosa tasca de trobar el punt just entre una ridícula responsabilitat col·lectiva de tots els catalans fins a una total irresponsabilitat de ningú que no es digui Fèlix Millet. Això és d'una covardia preocupant, d'un sectarisme estalinista. I el problema no és, no siguem hipòcrites, que la burgesia no mereixi ser defensada. El problema és que ho mereix tant com la resta d'innocents, que en última instància som víctimes i que som uns quants milions. Si, com ens agrada dir, això fos un país normal, algú en nom de la burgesia hauria de sortir a defensar l'honor, a demanar que els deixin en pau i que no els relacionin més amb aquesta colla de xoriços. Per allò que deien els llatins -excusatio non petita, accusatio manifesta- cal anar molt en compte amb qui ens defensa de què. Potser resulti que és una sort, però a Catalunya de periodistes i burgesos si en queden no se'n senten.
.
Article publicat a El Matí.cat
.

12.10.09

Obama, pel que faràs

Comentant l'entrega del Premi Nobel de la pau al President Nord-Americà Barack Obama, el meu tiet recorda amb incomprensible nostàlgia l'educació com il faut que va rebre dels seus pares. Abans de sortir unes hores de casa, fos per un sopar o per un cap de setmana al poble dels oncles, el seu pare posava el meu tiet i els seus 4 germans en fila, ja perpendiculars a la porta per estalviar temps, i els clavava un parell de bufetades a cadascú pel què fareu. És per això que el meu tiet sempre ha sigut molt més partidari de les intervencions preventives que dels premis per avançat i sense condicions de retorn.
.

7.10.09

Indefensa llibertat

"Hay que cantar en la Plaza de los Paredones pero vivir en Miami"

Juan Abreu. Emanaciones

El discurs de Robbins sobre 1984 i la seva actualitat pot ser no més que una simple anècdota. El problema problema de fons al que apunta és la precarietat de l'actual discurs sobre la llibertat. La resposta que cal esperar d'aquest discurs davant les confusions més o menys innocents de Robbins és que encara no hi ha càmeres a casa o que no hi ha encara tantes càmeres al carrer. El problema de Robbins seria únicament el d'exagerar i, per tant, molt menys greu com més conscients fóssim que, en definitiva, només es tracta de la promoció d'un espectacle teatral.
Els discursos en defensa de la democràcia liberal coincideixen a l'afirmar que els problemes de Xina, Cuba o Corea del nord són problemes de llibertat. El que allí passa, se'ns diu, és que "hi falten llibertats" o, en cas extrem, que "no hi ha llibertat". Però aquesta expressió és incompatible amb el concepte de llibertat a l'ús d'aquests discursos. El màxim que aquests discursos poden afirmar sense contradicció flagrant és que hi ha coses que als països democràtics es poden fer i a Cuba no. La diferència que aquesta afirmació apunta trobaria la seva màxima expressió en una Cuba on no fos permès res del que aquí estigués prohibit. Però fins i tot en aquest cas s'imposa com una evidència que també en un aquí democràtic hi ha coses prohibides. En conseqüència, el màxim que es pot dir és que a Cuba hi ha menys llibertats que als Estats Units o, en definitiva, que la diferència entre dictadura i democràcia és qüestió de grau.
Si la diferència entre dictadura i democràcia és una qüestió de grau en la represió de la llibertat, una dictadura que permetés el consum de drogues, els matrimonis homosexuals l'abortament i l'eutanàsia hauria de ser, en conseqüència, confosa amb la més avançada de les democràcies. De fet, una dictadura aital fàcilment passaria per ser el més liberal de tots els règims polítics coneguts per l'home. Un concepte de llibertat política incapaç de fer explícita la diferència de naturalesa d'aquests dos règims em sembla totalment inadequat per pensar els problemes fonamentals de la política.
.

3.10.09

1984


Explicava Tim Robbins que van ser les mentides de l'administració Bush, la Guerra de l'Irak i els escàndols de les presons de Guantànamo i Abu Grahib que el van dur a rellegir i portar als teatres de tot el món el 1984 de George Orwell. No cal dir que tota excusa és bona per rellegir una obra mestra, però és important recordar que això no implica que tota relectura sigui una relectura encertada, ni tota representació una representació fidel. De fet, el més digne de l'obra original que sembla haver aconseguit Robbins és l'eficacia de la maquinària de propaganda, que l'actor americà domina amb unes arts pròpies del Gran Germà que Orwell denunciava amb brillant rotunditat.
La relectura de Robbins el porta, per exemple, a creure que l'obra és més real ara que quan va ser escrita i, encara que a la llum d'una lectura força limitada de l'obra d'Orwell es faci evident que els règims totalitaris actuals disposen de millor tecnologia que els de l'any 1948, ni la més limitada de les lectures ens impediria veure que aquest totalitarisme no és la realitat de les societats democràtiques on Robbins denuncia l'ús de la tecnologia. Si, com sembla evident, en els llibres 1984 i La rebel·lió dels animals hi ha implícita una defensa de la superioritat de la democràcia sobre el totalitarisme, és com a mínim tràgic que als ulls de Robbins l'actualitat de l'obra es faci més evident en els estats conservadors dels Estats Units que a la República Democràtica de Corea del Nord o a la República Popular de la Xina, on les càmeres sí que hi són per controlar els actes d'aquells que "pensen diferent", on l'obra, segons l'autor, va agradar molt i on no es coneix que la representació anés seguida de res semblant a debat amb el públic com passava als estats republicans.
George Orwell va veure molt millor que la majoria dels seus contemporanis i dels nostres la radical diferència de natura entre un país democràtic i un estat totalitari. Qualsevol reflexió sobre l'ús que es fa de les càmeres de videovigilància en països democràtics que agafant la seva obra com a excusa no parteixi d'aquesta simple constatació no només és inútil i ridícula sinó embrutidora, cínica i covarda.

Article publicat a El Matí.cat

20.9.09

El mite de l'unilateralisme

Barack Obama ha donat aquesta setmana una nova mostra de la profunda diferència de to entre la seva política exterior i la de l'era Bush. Amb el pacte amb Rússia, ens deia l'Antoni Bassas parlant per boca de tants altres, Obama ha acabat amb l'unilateralisme del seu predecessor per abraçar el multilateralisme, que sembla ser la manera de fer política que tenim els europeus i que, casualitat o no, també sembla ser la bona manera de fer política. L'equívoc de la comparació es feia evident en la mateixa crònica de Bassas, on no s'oblidaven les obligades referències a Polònia o la República Txeca, damnificats de manera ara inexplicable per l'abandó del solipcisme nord-americà. Però l'equívoc es fa també evident sense necessitat de Bassas ni de cròniques. Si mai l'unilateralisme va ser un qualificatiu adequat per definir una política real, és ja molt més del que cap potència sembla poder permetre's. És molt més, evidentment, del que els Estats Units del President W. Bush, que van necessitar d'aliats com Aznar o Blair per omplir la foto a les Azores, es van poder permetre. Tots els estats necessiten aliats, més o menys explícits, en política exterior, de tal manera que la principal diferència entre la política exterior de Bush i la d'Obama no és l'asbència o la presència d'aliats en l'escena internacional, sinó quins eren i quins són aquests aliats. Apropant-se a Rússia, l'administració Obama s'allunya inevitablement dels països d'Europa de l'Est, víctimes constants de les amenaces, xantatges i invasions del Kremlin. No és l'existència de les aliances, sinó la bondat dels aliats i de les polítiques que promouen el què hauria de començar a ser jutjat de l'administració Obama.
.
Article publicat a El Matí.cat
.

5.9.09

Resistents

"When it comes to political deliberation, philosophy is a good servant but a bad master"

Richard Rorty. Philosophy and social hope

Són milions les persones que en temps de penombra van resistir la temptació totalitaria, però és la resistència dels intel·lectuals la que interessa a Ralf Dahrendorf al seu llibre La libertad a prueba. Aquest interès és comprensible si el que es pretén és assenyalar què és el que converteix un intel·lectual en resisitent i, per tant, quina és la diferència entre la seva resistència i la del llenyetarire o forner. Però ni Popper ni Berlin, dos d'aquests intel·lectuals als que Dahrendorf anomena "erasmistes" per ser "amics de la llibertat", van trobar les motivacions del seu compromís polític lluny d'on podia trobar-les el llenyetaire. Per a Berlin, va ser la seva experiència sota el règim comunista la que el va inmunitzar contra la temptació totalitaria. Popper, vienès d'orígen jueu, es va veure obligat a emigrar com tants altres europeus d'orígen jueu. Ells mateixos conceben el seu compromís polític com a anterior al seu compromís intel·lectual, i ambdos semblen entendre el seu pensament com un instrument de resistència a la barbàrie. Però tampoc és imprescindible recordar que entre la filosofia i la propaganda política hi ha una diferència essencial per reconèixer la superioritat intel·lectual de, per exemple, Martin Heidegger i Carl Schmitt sobre Isaiah Berlin i Karl Popper. Gairebé tant evident com aquesta superioritat intel·lectual és que Martin Heidegger i Carl Schmitt tenien millors raons per oposar-se a la democràcia liberal i fliretejar amb el règim nacionalsocialista de les que mai van tenir Isaiah Berlin i Karl Popper per defensar la democràcia liberal i servir la seva causa. El fet que sota cap concepte la superioritat d'aquestes raons anti-democràtiques pugui fer passar el totalitarisme per millor que la democràcia liberal no només demostra que aquesta té defensors de més pes que Berlin i Popper, sinó que serveix també per recordar que en el moment de la decisió política molt més important que la solidesa dels nostres arguments és la fortalesa de les nostres conviccions.
.
Article publicat a El Matí.cat
.

30.8.09

Sobre el catalanisme

Llegint els articles Sobre la Manifestació (I i II) de Salvador Cardús, recentment publicats a l’Avui, sembla que algunes coses comencen a quedar clares. Comença a quedar clar que convocar una manifestació contra la sentència del TC sobre l’Estatut quan aquesta encara es desconeix és absurd i que encara més absurd que això és fer veure que la manifestació no té res a veure amb la sentència. Cada cop queda més clar també que, per ser segur, el rebuig de la sentència del TC és només una excusa per expressar el rebuig a qualsevol possible sentència del TC sobre una llei aprovada pel Parlament de Catalunya. Que el desacord no és amb una determinada decisió del TC sinó amb la seva existència, perquè aquesta existència pressuposa necessariament la subordinació legal dels Parlaments autonòmics i les seves decisions a la Constitució Espanyola. Queda clar també que és molt poc honest deslegitimar les decisions del Tribunal Constitucional Espanyol recordant els jocs partidistes que el configuren perquè és molt poc honest fer passar les aspiracions nacionals de Catalunya per simples esmenes al funcionament de l'Estat espanyol. I queda clar, per tant, que cap millora en el funcionament de l'aparell de l'Estat espanyol seria suficient per satisfer aquestes aspiracions perquè, mentre la millora de les institucions de l'Estat no el porti a convertir-se en una perfecta República platònica, l'Estat espanyol necessitarà d'una Constitució que posi límits a les eventuals decisions d'una part de la seva ciutadania (fins i tot, d'una part eventualment majoritària de la seva ciutadania) i d'un Tribunal Constitucional que vetlli pel respecte a aquesta constitució.
El manifest impulsat per la Plataforma pel Dret de Decidir (PDD), Sobirania i Progrés (SiP) i Deumil.cat té l'encert de reconèixer en 3 simples punts aquestes obvietats que per oblidades o dissimulades tantes discussions han generat, de descartar per incoherent qualsevol via autonomista que es negui a reconèixer i acceptar les decisions del TC (que aquesta sigui la via d’alguns Socialistes catalans i que, fins i tot, aquesta pugui ser la via del President Socialista de la Generalitat de Catalunya no fa sinó demostrar la magnitud del ridícul que afrontem) i de deixar clar que l’única via que queda al catalanisme fora d’aquesta penosa covardia intel·lectual és un posicionament clar en favor de la Independència de Catalunya.
-
Article publicat a El Matí.cat

24.8.09

Alguns tòpics

Llegeixo al blog de la Lídia Pelejà un comentari que reuneix bona part dels tòpics amb els que s'acostuma a desqualificar la democràcia americana. Copio aquí la meva resposta, lleugerament modificada, esperant que serveixi, com a mínim, per fer-me perdonar aquests dies d'absència.
Malgrat perfectible, la democràcia americana és la més perfecta del món.
Sobre el bipartidisme: seria absolutament impresentable un bipartidisme tant marcat com el d’Estats Units d’Amèrica (bipartidisme que d'altra banda no és tal tècnicament parlant) si els partits funcionéssin com funcionen aquí. Però el bipartidisme d’Estats Units possibilita coses tals com que un President demòcrata tingui problemes per aprovar una llei encara que tingui la majoria absoluta a les dues càmeres de representació al congrés.
Sobre que només pots votar si et registres: només sería un problema si registrar-se fos un problema i només és un problema quan registrar-se per votar és un problema. D'altra banda, diria que a tots els països del món on es pot votar cal estar registrat d'una o altra manera per fer-ho.
Sobre la pressió dels lobbies: efectivament, condicionen el discurs del candidat o del president o del polític que sigui. Perquè d’això va la democràcia. Però això no és el mateix que afirmar que els lobbies compren favors i paguen els republicans perquè votin contra les lleis de santitat pública perquè les farmacèutiques resulta que són totes republicanes per casualitats del destí, perquè això és mentida. I que és així és molt fàcil de comprovar mirant aquelles famoses llistes dels països menys corrputes del món i mirant el lloc que hi ocupen els Estats Units. Condicionar el discurs dels polítics no és dolent i de maneres de condicionar-lo n’hi ha moltes. Hi ha una vella pel·lícula espanyola que es diu “La escopeta nacional” on queda bastant clar com (encara) és costum condicionar els discursos dels polítics en aquest país. Als Estats Units ténen molt clar que la transparència és la millor protecció contra la corrupció i per això la feina dels lobbies és disponible per a tots els públics. D'altra banda, i seguint amb el tema, em sembla que als Estats Units seria inimaginable que un polític acusat de corrupte s'aferrés al càrrec amb la desvergonya i el suport públic del seu partit amb el que s'acostuma a fer en aquestes terres.
Sobre que els dos partits majoritaris fan el mateix: una mentida tant falsa que és una impossibilitat lògica.
Sobre que els dos partits s’assemblen massa: és una valoració com una altra, però és absolutament irrellevant. Primerament perquè és cosa dels americans decidir si s’assemblen o no s’assemblen massa i decidir si s’assemblen en allò que és bo que ho facin o no. Però sobretot perquè les diferències entre els membres d’un mateix partit són tan enormes que molt sovint són més grans les discrepàncies entre senadors del mateix partit que entre un de demòcrata i un de republicà.
.