4.12.10

Cuando Maquiavelo y sus contemporáneos se vieron impelidos -como en 1512- a reflexionar sobre el immenso peso de la Fortuna en los asuntos humanos, se volvieron generalmente hacia los hisotriadores y moralistas romanos para proveerse de un autorizado análisis del carácter de la diosa. Esos escritores habían dejado asentado que si un gobernante debe su posición a la intervención de la Fortuna, la primera lección que debe aprender es a temer a la diosa, aún cuando se presente como portadora de favores.

Quentin Skinner. Maquiavelo

1 comentari:

claudio ha dit...

Muy oportuna la cita, o, al menos, eso me parece entender.

Por cierto, en el artículo de Rahola sobre Naïr, utiliza dos veces al adjetivo 'rancio'. ¿Será que lo que nos parece la gracia en el queso que nos gusta nos huele a rancio en otros?