23.11.10

Lo comprendió el hijo, pero no el mensajero

Was Tarquinius Superbus in seinen Garten mit den Mohnköpfen sprach, verstand der Sohn, aber nicht der Bote.

Lo que Tarquino el soberbio en su jardín quiso dar a entender con las amapolas, lo comprendió el hijo, pero no el mensajero.

Hamann

Hamann alude aquí a una anécdota relatada por Valerio Máximo (VIII, 4, 2): Una vez que el hijo de Tarquino el Soberbio se había ganado con sus astucias la confianza de los habitantes de Gabies, envió con todo secreto un mensajero a su padre, que estaba en Roma. Tarquino, no decidiéndose a confiar en el mensajero decidió dar su resupesta en forma enigmática: condujo aquél hombre a su jardín, y sin decir palabra, fue derribando con un bastón todas las amapolas que sobresalían por encima de las demás. El hijo comprendió que con ello su hijo le daba a entender que debía ejecutar a todos los personajes eminentes de la ciudad y así lo hizo. 

Soren Kierkegaard. Prólogo de Temor y temblor

Cuentan que Periandro no dijo nada al mensajero enviado para pedir consejo, sino que arrancando las espigas que sobresalían igualó el campo. El mensajero, aunque ignoraba la causa de esta acción, refirió lo ocurrido, y por ello Trasibulo comprendió que debía suprimir a los hombres que sobresalían.

Aristóteles. Política


En el libro Agudeza y arte de ingenio, Baltasar Gracián "alude a la conocida leyenda de la campana de Huesca, considerada hoy como invención histórica. Al suceder Ramiro II, que había sido monje en un convento de Narbona, a su hermano Alfonso I como rey de Aragón, encuentra solivantados a los nobles aragoneses. Va a consultar con su antiguo superior, el abad de Tomeras, y este, sin responderle, váse al jardín del monasterio y pónse a podar los mirtos, cortando los que sobresalían. Entendida la respuesta por Ramiro el monje, mandó cortar las cabezas de los magnates más levantiscos, y que fuesen colgadas en forma de campana, a fin de que fuese conocido el caso y sirviese de ejemplo en todo el reino."