5.3.10

Ni por su libertad ni por su bien (respuesta a Albert Esplugas II)

Esplugas responde a mi réplica apuntando dos interesantes cuestiones que vale la pena discutir.

La primera de ellas tiene que ver con algo ya comentado en la primera respuesta, sobre la necesidad o no del contar con el consentimiento de las víctimas para tipificar algo como delictivo. Albert habla de crímenes sin víctima, y no estoy seguro de que con eso entienda a lo que yo me refería. En el artículo de Factual dije:
(...) no deberíamos creer que necesitamos el acuerdo de las musulmanas para prohibirlo. En parte porque no deberíamos esperar el acuerdo de las víctimas para legislar sobre los delitos que denunciamos (...)
Y en respuesta a Albert aclaré que lo que aquí quería decir es que
no debemos esperar el acuerdo de ninguna mujer que sea obligada a llevar burka para legislar contra el burka. Igual que tampoco necesitamos el acuerdo de alguien que haya sido atracado por la calle para legislar sobre los atracos a mano armada, para entendernos.
No le gustó la comparación y plantea una que quizás sea mejor. Dice que "una analogía más precisa sería que el Estado prohibiera que una persona le dé una limosna a un mendigo en la calle pese al consentimiento de ambos". Me parece que es un símil mejor pero lo ridículo que parece el ejemplo puede llevar a equívocos. Un símil parecido y que parece un poco menos ridículo sería el de la prohibición del tráfico de drogas. En el momento de legislar sobre el tráfico o el comercio de drogas (que vendría a ser lo mismo sin la carga negativa que el término tráfico pueda llevar implítico), el legislador no necesita contar con el acuerdo de ningún posible afectado por esta práctica para legislar en su contra. Dirá Albert, o podría decir, que precisamente por ello no debería prohibirse el tráfico de drogas y que, por la misma razón, no debería prohibirse el burka. Esta respuesta es interesante, pero supongo que no es el momento de entrar a discutirla porque este no era el principal argumento que yo aportaba para defender la prohibición del burka, sino una afirmación auxiliar para defender que no necesitamos el acuerdo de las mujeres que lo llevan para prohibirlo. Lo usé, precisamente, para evitar caer en el paternalismo para con ellas.
La segunda cuestión es una discusión sobre la naturaleza del espacio público. Creo entender que el problema es de discrepancias "filosóficas", que yo defino el espacio público como espacio de aparición y que Albert no comparte esa mirada. En consecuencia, dice sorprenderse porque no sabía que el liberalismo exigía atentar contra la privacidad de la persona y que la obligación de mostrar la cara en todo momento (en la calle y en la cafetería) es necesaria para hacer que la gente responda por su conducta en público (imagino que se refiere a una cuestión de seguridad). Pero eso no es lo que yo dije. Evidentemente, no dije que el liberalismo exija atentar contra la privacidad de la persona. Pero no es sólo que no lo dijese sino que, más importante aún, eso no se sigue de lo que realmente dije. Precisamente porque la privacidad es lo propio del espacio privado y la publicidad lo propio del espacio público y porque precisamente en esa diferencia de espacios se funda, no sólo mi discurso, sino gran parte de la tradición política occidental. También por eso creo que no es necesario especificar qué mal causan las mujeres que llevan el burka para argumentar en favor de su prohibición. La cuestión es que la presencia del burka en el espacio público atenta (y lo digo en el sentido más suave que pueda darse al término) contra la naturaleza de ese mismo espacio. Mientras consideremos que esa naturaleza y su diferenciación con la del espacio privado es fundamental (o, de hecho, aunque la consideremos simplemente relevante) para la política, y mientras creamos que debemos proteger la vida política, entonces me parece de justicia que legislemos en su defensa.

Tampoco es exactamente que la necesidad de responder por la propia conducta sea una cuestión de seguridad. No sólo porque no he defendido la prohibición del burka por una cuestión de seguridad. Tampoco es exacto porque cuando digo que uno debe responder por su conducta en público me refiero más bien a que en el espacio público uno debe dar cuenta de si mismo. Uno de cuenta de si mismo hasta con sus silencios, pero sólo da cuenta de si mismo cuando es posible que los demás lo diferencien de cualquier otro.

Un último apunte, ya para terminar. Albert supone que, si yo viviese en el Reino Unido, respaldaría la introducción del DNI. No estoy seguro de eso, porque imagino que debe haber muchas cuestiones a debate que desconozco, pero es cierto que no hay nada que, por principio, me lleve a estar en contra del DNI.

3 comentaris:

Anònim ha dit...

Que opinas del caso Prenafeta i Alavedra desde tu perspectiva política?

Ferran Caballero ha dit...

no estoy seguro de entender la pregunta. Al menos, estoy seguro de no saber responderla.

tirantalblanc ha dit...

quin inconvenient teniu en expressar-vos en català? de debò creieu que no es pot mantenir una conversa bilingüe cadascú parlant en la llengua en la que mes se senti a gust? creieu que margineu als que parlen castellà? de debò creieu que no us entendrien? i si em dius que tu i tots aquests catalans que debateu per aquí et sents i us sentiu mes a gust parlant en castellà, pregunta't i pregunteu-vos el per què perquè no es normal. I si no es normal no creus que hauries de fer alguna cosa per normalitzar? de debò creieu que no teniu cap mena de responsabilitat cap a la vostra llengua i cultures? perquè si el que voleu fer es incloure, aleshores per què no us expresseu en anglès perquè n'hi han molts que encara no poden seguir els vostres enlairats debats