10.11.09

Todorov y Goytisolo

Tzvetan Todorov y Juan Goytisolo perpetraron ayer algo parecido a una conferencia en el CCCB, hablando de Los viejos y los nuevos muros de Europa, dentro del ciclo 1989. Europa, veinte años de la caída del muro. Cómo todo lo inteligente que respecto a el acontecimiento histórico parece haber sido dicho ya aunque ellos ni lo hayan leído ni aún menos entendido, la cosa no pasó de ser más que una sarta de tópicos y lugares comunes de la izquierda más ridícula y bienpensante, que sólo fue interrumpida ocasionalmente por alguna auténtica gilipollez. Para ser justos, a Todorov hay que adjudicarle la mayoría de tópicos y a Goytisolo el total de las gilipolleces. Entre los tópicos; la existencia de muros invisibles, mentales, ideológicos, de los que parece que sólo el público ahí presente y los ilustres conferenciantres había logrado desembarazarse, y la incompatibilidad de la guerra con los derechos humanos, algo que descarta no sólo la posible conveniencia de la intervención en Irak sinó cualquier intervención contra la tiranía y cualquiera diría que hasta la guerra fría, que no por fría fue menos guerra, y la consecuente caída ayer celebrada. Entre las gilipolleces, una apología del exilio, porqué ayuda a abrirse a otras culturas. Una condena a los americanos que en mejor día no podía llegar, por ser compulsivos fabricantes de armamento y porqué para evitar que se acumule necesitan inventarse enemigos. Sólo entendiendo que algo tienen que hacer los americanos con sus armas parece posible explicar que después de los nazis viniesen los comunistas y después de éstos los terroristas islámicos. Pero lo auténticamente indignante del caso no es que alguien que fue elogiado por ser uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo hiciese el mismo discurso que cualquier adolescente con pretensiones. Lo indignante es que alguien tan manifiestamente incapaz para cualquier reflexión medianamente elaborada sobre la realidad se permitiese el lujo de hablar con irónica condescendencia y manifiesta superioridad moral de personas como Federico Jiménez Losantos o Jon Juaristi, a quienes el tiempo y alguna que otra reflexión no del todo equivocada ha llevado a cambiar de ideología y hasta de religión. Primero, porque no es precisamente signo de estupidez el cambiar de parecer y menos aún cuando esto lleva al abandono del terrorismo y la extrema izquierda. Segundo, porque nada hay de bueno en permanecer en la indigencia intelectual en la que se mueve el bueno de Goytisolo. Y tercero porque, a diferencia de alguien que se mueve entre los estrechos límites del único discurso que el buen lector socialdemócrata es capaz de aplaudir, Jiménez Losantos y Juaristi se juegan con el cambio y cada día de su vida mucho más que el cobro de una vergonzosa conferencia, durante la que, para colmo, no tuvo ni la decencia de levantar los ojos del papel.
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7 comentaris:

popota ha dit...

Per no parlar de murs invisibles, podem parlar dels murs de Ceuta, Melilla, México o Israel. O de la seguretat aeroportuaria, o del sistema SITEL que hagués fet les delícies del Beria de torn.

Ara, que si va de embrutar al personal per les prebendes que treuen, jo crec que serà més divertit investigar quant ens va costar i a qui es va comprar la seu de l'Instituto Cervantes de Belgrado, no sigui que ens enduguem alguna sorpresa amb la gent exemplarment compromesa.

Salut,

Gregorio Luri ha dit...

Yo, la verdad, sentí un muro entre ellos dos y mi pobre persona que a cada minuto que transcurría me parecía más compacto y contundente.
Me pareció, no obstante, muy divertida su crítica de las religiones laicas yendo, ambos dos, vestidos de monaguillos de la religión de lo políticamente más correcto.
En realidad los muros los levantan o las convicciones o los prejuicios. Y tras oirlos ya no sé muy bien dónde está la diferencia entre las unas y los otros.

Filosòfica Ment ha dit...

Doncs quina decepció la veritat. NO vaig poder assistir, però amb quedo amb la teva crónica. De gilipollas a topicazos y viceversa...Només per curiositat: van parlar del que va passar a uns quants kilómetres de Berlin algun mesos abans a Tiananmen?

salut!

Ferran Caballero ha dit...

Una enorme decepció. Una farsa.

Por Tiananmen no vino ná...

Abraçades!

"el Primo" ha dit...

Dwight D. Eisenhower, que va se president dels Estats Units d'Amèrica i comandant de l'OTAN, ja va advertir la població contra militarisme nord-americà, el 1961, en el famós discurs sobre el complex militar-industrial:
http://www.youtube.com/watch?v=qdrGKwkmxAU
Hem d'entendre que Eisenhower era un adolescent pretensiós carregat de tòpics també, o no?

lola ha dit...

Fa cosa d'uns mesos vaig tenir una experiència molt il.lustrativa, per pura casualitat: Vaig llegir el llibre de Kagan, "El retorno de la historia...", i seguidament, sense solució de continuïtat, un de Todorov, també recent, i també suposadament analític pel que fa a la situació geopolítica internacional...Caram.

Todorov analitzava bastant bé la política de Bush (per fer-ho ràpid), en desgranava arguments raonables, eminentment polítics, per a després carregar-se-la des d'unes nuvolades flonges, vaporoses, pseudoètiques. En vaig treure la conclusió que sabia perfectament quin món trepitjava, com també a quina alçada precisa li tocava de levitar per a mantenir el seu "honor" i la seva parròquia.
Per cert, no sé on el tinc, aquest llibre, ni en recordo el títol.

Ferran Caballero ha dit...

"El primo"

no he dit que qualsevol crítica al militarisme dels Estats Units sigui cosa d'un adolescent pretenciós carregat de tòpics. He dit que la crítica que feia Goytisolo era digna d'un adolescent pretenciós i carregat de tòpics.

Lola,

em va passar una cosa molt semblant amb aquests dos llibres. La lectura del llibre de Kagan em va portar a admirar-lo i del de Todorov només recordo que em va decebre. Crec que el llibre de Todorov és "El nuevo desorden mundial".

Abraçades