22.5.09

El metal siente añoranza

Los reyes del mundo son viejos
y no tendrán herederos.
Los hijos mueren ya de niños,
y sus pálidas hijas entregaron
al más fuerte las enfermas coronas.
El vulgo las trocea para hacer monedas,
el nuevo señor del mundo
las dilata en el fuego para hacer máquinas
que sirvan rugientes a su voluntad;
pero la dicha no está con ellas.
.
El metal siente añoranza. Y quiere
abandonar las monedas y ruedas,
que le enseñan una vida pequeña.
Y de las fábricas y las cajas fuertes
retornará a los filones
de las montañas, cuyas fallas
se cerrarán nuevamente tras él.
.
Rainer Maria Rilke. Libro de la peregrinación
.

2 comentaris:

lola ha dit...

És un dels meus poemes preferits del meu poeta preferit. En tinc, em sembla, una altra versió, també en castellà, la buscaré i te la posaré en comentari.
Sempre és agradable descobrir afinitats, el que passa és que sempre les descobreixes als mateixos llocs. I, esclar, t'hi sents com a casa.

lola ha dit...

No, goita, el que tenia assenyalat és de "Nuevos poemas", s'assembla i és també preciós.

EL ORO
Piensa que no existiera:finalmente
tendría que haber nacido en las
montañas,]
depositándose en los ríos
a fuerza de querer, de fermentar

su voluntad; por la idea obligada
de un metal superior a los otros metales.]
Lanzaron lejos de sus corazones
a Meroé, siempre de nuevo,

al borde de las tierras, hacia el éter,
aún más allá de lo experimentado;
y los hijos traían, más tarde, algunas veces]
lo prometido a sus mayores,
endurecido y profanado, a casa;

donde crecía un cierto tiempo, para después]
irse de los por él debilitados,
con los que no se encariñó jamás.
Sólo (se dice) en las postreras noches]
se levanta y los mira.